"Una Nueva Vida" CAP 44: "Derribando muros"

sábado, 11 de diciembre de 2010 5 Pablochis comentaron
Últimos 6 capítulos de la Primera Etapa
HOY les traemos el capítulo 44 de "Una Nueva Vida", la novela de nuestro FansClub Oficial e Internacional de Pablochi "Pablochifans".
En el capítulo de hoy, Joaquín les cuenta a Vale, Simón & Luca eso tan urgente que tenía para decirles, les hace un pedido muy importante relacionado con su hermana, él piensa que ella podría meterse en algo peligroso. Vale comienza a atar cabos y concluye que la carta que le fue enviada a Nina está relacionada con el pedido de Joaquín.
Todos se preparan para la caída del muro. Rama Recuerda. El muro cae, todo se hace muy emotivo, todos festejan, por fin triunfaron, lograron todos juntos eso que se propusieron desde el primer día, unificarse como sociedad, derribar el muro que separaba los unos de los otros.
Esperamos que lo disfruten y que nos expresen su opinión en un comentario.

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CAPÍTULO 44: Derribando muros

- Luca cerrá la puerta y sentate con nosotros, tenemos que hablar – ordenó el muchacho de pelo castaño. El Negri cerró la puerta y se sentó en la cama opuesta a la de Simón y yo, al lado de Joaquín.
- Hablá porque me estás empezando a preocupar enano – le dijo Simón al chico usando aquel epíteto.
- ¡Ah, pero vos sos igual a mi papá eh! ¿Cuándo van a entender que ya no soy un chico? ¡Voy a cumplir quince años el año que viene che! – se molestó.
- Bueno, ahijado no te desvíes del tema, al grano con lo que viniste – Noté miradas cómplices y de reproche de parte de Simón y Joaquín hacia Luca cuando este dijo “ahijado”. ¿Ahijado dijo? ¿Había escuchado bien? Si, había dicho ahijado. Pero para no correr el tema del cual quería hablar Joaquín, puse orden en la conversación.
- Hagamos de cuenta que no escuché nada, ¿si? -  Los tres dejaron de mirarse preocupadamente, me miraron, y luego Joaquín empezó con la noticia que quería comunicar.
- Ya creo que conté demasiado, y hay cosas que no las voy a contar por la paradoja. No quiero que pregunten nada, sólo quiero que hagan lo que les pido, ¿Ok? – los tres asentimos. – Mi hermana va a intentar comunicarse con ustedes, no me pregunten para qué, pero lo va a hacer, en especial con Gianina, la hija de la Jefa de Ministros. – Cuando él dijo su nombre, inmediatamente relacioné eso con la carta  - Es importante que ustedes rechacen o ignoren sus intentos de comunicación, ella se está metiendo en algo peligroso, más porque se trata de Gianina, y no quiero que le pase nada, va a hacer lo que sea, porque yo la conozco y sé de lo que es capaz, por favor, es muy importante para mí, e indirectamente, los puede involucrar a ustedes. ¿Pueden hacer eso que les pedí?
Simón estuvo a punto de decir algo, pero Joaquín lo cayó con un simple “Dije que no recibo preguntas al respecto”, de una forma muy madura.
Estaba casi segura de que la carta que había recibido Nina tenía que ver con la historia contada por Joaquín. Me limité a contar lo de la carta sólo para no preocupar al niño de pelo lacio, pero todavía debía sacarme de encima una duda para estar completamente segura.
- Por casualidad, ¿tu hermana se llama Kiara? – le pregunté.
- Sí, ¿Por? – preguntó extrañado.
- Por nada, simple curiosidad – mentí.
Nos quedamos hablando de la vida del pre-adolescente por unos minutos, ya que hacía un buen tiempo que no lo veíamos.
- Y ahora que ya nos contaste esto, ¿Te vas a ir ya? – preguntó Simón.
- No – Joaquín se sacó la mochila de la espalda. – Vine para derribar el muro y me quedo hasta después del casamiento de mis papás jóvenes – Luca, el que estaba más cerca, le pegó un sutil codazo al mismo tiempo que me sonreía. Otra vez los tres se volvían a mirar con complicidad.
- ¿Perdón? – Dije en busca de una explicación ante aquella revelación. Los tres se miraron con más misterio aún ante mi pregunta. - ¿Cómo te enteraste? – Dije finalmente para sacarlos del horno a los tres. Si había un secreto, no quería enterarme en ese momento, por lo menos por ahora.
- Me dijo “el negrito” – contestó Joaquín, antes de apretarle los cachetes jocosamente a Luca, el cual intentaba hacerle lo mismo al muchacho. No pude evitar sonreír, definitivamente, la relación de Luca y Joaquín era admirable, a pesar de la diferencia de edad.
   Al día siguiente, todos nos levantamos temprano para ultimar los detalles sobre la caída del muro. Ya estaba todo preparado: los picos, los mazos, las palas, los pocos pero eficientes explosivos de corto alcance, para no lastimar a nadie y hacer más fácil el trabajo. Por suerte, a primera hora habían llegado las camisetas blancas con la insignia de la resistencia que habíamos ordenado para toda la Urbe para estar todos a tono en este día histórico.
Acordamos que almorzaríamos todos juntos y que luego nos ocuparíamos de nuestro objetivo, y así lo hicimos. Armamos una mesa larga en el medio del patio del Ex NE donde comimos todos juntos. Aprovechando aquella reunión, Kika y Rama nos comunicaron una excelente noticia: El Tronco, como me contaron que yo solía decirle, había despertado. No quisieron contar mucho como fue, debido a que ocurrió, según contaron, en pleno Rock&Roll. Para mis adentros, no es que no me pusiera feliz, pero me pareció una forma muy estúpida de despertar: mientras estaban haciéndolo, Ramiro olió el cuello de Kika, la cual tenía un nuevo perfume con aroma a menta. Al oler esto, el tronco recordó cuando Kika lo ayudó a volver a sentir, cuando el estaba ciego el año anterior. A partir de ese momento, todos los recuerdos le llovieron, contó Ramiro.
Una vez terminado el almuerzo, todos nos pusimos nuestras camisetas blancas. Thiago, el nuevo Jefe de Ministros, avisó a los habitantes de la Urbe por medio de los parlantes que ya era la hora. Todos agarramos un pico o un mazo y marchamos hacia el muro. Lo mismo hizo la gente, la cual se nos sumaba al recorrido hasta llegar a nuestro objetivo. Era muy emocionante, me hacía acordar a un éxodo, por la multitud de gente caminando a un mismo lugar.
Una vez en el muro, Jhonny nos esperaba sonriente y nos informó que el sistema de explosivos ya estaba conectado y que había un explosivo cada 25 metros, los cuales dejarían bastante débil el muro para que con unos pocos toques ya caigan aunque sea pedazos, en otros lados tendríamos que trabajar más. Todos nos acercamos y formamos una fila a medio metro del muro. Thiago se subió a la cornisa de éste y se paró en ella. Puso el megáfono a centímetros de su boca, y a la cuenta de “3, 2, 1, hagamos el cambio”, todos dimos un fuerte golpe con nuestras herramientas a aquella dura pared que nos dividió durante mucho tiempo, que se construyó apilando mentiras, que se construyó gracias a nuestra confusión, a nuestra pena, a nuestro dolor.
Jhonny accionó los dispositivos y los explosivos hicieron lo suyo. A su vez, personas del otro lado del muro, los anteriormente llamados “salvajes”, ayudaron con lo que pudieron. Gracias a la transmisión televisiva que habíamos convocado, cada vez más gente de adentro y de afuera del muro se acercaba para colaborar con nuestra lucha.
En unos cuantos minutos, la mayor parte del muro ya había quedado en el pasado. La fracción de muro que habíamos empezado a derribar, ya se había convertido en escombros. Aunque quedaban pedazos muy pequeños en el suelo, insistía en hacerlos polvo, me sentía una niña caprichosa, en cierta forma, también era una forma de descargarme por todo lo malo que el muro había ocasionado en mí.
Simón me tocó por detrás y me volteé para mirarlo. No había ninguna expresión en su rostro, pero su mirada, tan conocida por mí, decía todo sin decirlo.
- Vale, mi amor, ya es suficiente, lo logramos. – me dijo, mirando el polvo en el piso al cual le estaba pegando descaradamente. Me quitó suavemente la maza de mis manos y la hizo a un lado. Me pegó a su cuerpo, me peinó con sus fuertes pero delicadas manos, me rodeó con sus brazos. Nos miramos una y otra vez con dulzura por unos cuantos segundos, mientras los demás seguían destruyendo aquel presente y llevándolo al olvido. Mi amor, mi novio, mi esposo, él rompió el silencio que nos rodeaba susurrando un “lo logramos” a mi oído, para luego mirarme una vez más y derretirme por completo con un victorioso y apasionado beso.
Por fin habíamos triunfado, habíamos logrado todos juntos eso que nos propusimos desde el primer día, unificarnos como sociedad, derribar el muro que separaba los unos de los otros.


5 Pablochis comentaron:

  • Vico dijo...

    Hola me encanta la novela que hicieron.
    Por favor agradeceria si la terminan antes del 31 de este año.
    Gracias y muy linda pagina.

    ATTE:Victoria
    Uruguay-Maldonado

  • Calvito dijo...

    No creo que sea posible, ya que recien estamos entrando en la mitad de la novela, por eso dice "faltan ... capítulos para el final de la primera etapa".

  • Anónimo dijo...

    Hola me encanta la novela, y me encantaria que subieran la novela mas amenudo please!!!
    Valentina.

  • Vico dijo...

    Calvito yo decia aver si podian terminar la 1ª etapa antes del 31 con mis amigas no encantaria.

    ATTE:Vico