"Una Nueva Vida" CAP 26: " Cada vez más cerca"

jueves, 26 de agosto de 2010 1 Pablochis comentaron
HOY les traemos el capítulo 26 de "Una Nueva Vida", la novela de nuestro FansClub Oficial e Internacional de Pablochi "Pablochifans".
En el capítulo de hoy, Mar lleva a Vale a un lugar muy especial, donde la morocha, junto a Jazmín, lograrán que Vale pueda darle una respuesta a todas aquellas preguntas que la vienen atormentando. Vale está cada vez más cerca de toda la verdad, o ya lo está, pero no del todo convencida, luego de sufrir una gran desilución por parte de Simón.
Esperamos que lo disfruten y que pasen un buen momento.

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CAPÍTULO 26: Cada vez más cerca.


Llegamos al NE después de ese momento tan angustiante. Me alegraba que todos me contuvieran tanto, me hacían sentir muy querida, es especial Mar, que había visto la escena del asesinato junto conmigo y Simón.

Reneé se acercó a nosotros ni bien nos vio, corriendo con sus pequeños tacos negros.

- Simón, necesito que organices ya un rastrillaje por toda la Urbe y los alrededores del muro. ¡Ya!

- ¿Qué pasó ahora?

- Jazmín Romero, desapareció.

- ¿Qué? – le pregunté, exaltada.

- No sabemos donde está, ya buscamos por todo el NE y el localizador no la capta por ningún lado.

- Ya mismo la vamos a rastrear – dijo mi novio. Me dio un beso en la boca y luego en la frente y se fue.

¿Es que cada día se ponían más locas las cosas? ¿Ahora Jazmín desapareció? Me resigné a entender, definitivamente.

Me acerqué a Mar, que estaba leyendo una revista en el sillón de la recepción.

- Mar, ¿Te enteraste de que Jazmín desapareció?

- Sí, ya se – me dijo desinteresadamente.

- ¿Qué no te importa?

- No, va, es que ya me imagino donde debe estar – cerró la revista y me puso atención.

- ¿Y por qué no avisas? La están buscando como locos – le reclamé.

- Es que no puedo, está en un lugar que no tendría que estar. Tendría que contarte, pero no debo.

- No, vos no, ¡vos me vas a decir las cosas como son!

- Está bien, si vos me lo pedís y estás segura… vení.

Me tomó la mano y me llevó al spa de Hope. Cerró la puerta y tapó unos elementos con unas toallas. Luego abrió la rejilla de la ventilación y me invitó a entrar.

- Vos primero – le dije. Me daba miedo, no sabía a donde me llevaba.

- Bueno pero cerrá cuando pasás – asentí un par de veces y luego ella se metió y yo la seguí, cerrando la rejilla, como prometí.

Gateamos por el ducto de la ventilación unos pocos minutos hasta que Mar abrió una nueva puertita y se puso de pie. Yo gateé lo más rápido que pude hasta alcanzarla, estaba impaciente por ver lo que me deparaba.

Salí a aquel lugar, me puse de pie y contemplé muy despierta el sitio en el que me encontraba. Me quedé estupefacta. No lo podía creer. Era un cuarto de cemento, un cuadrado de 3x3, más o menos. No había nada, sólo unas cajas de madera, un agujero que te llevaba a quién sabe donde, fotos pegadas en la pared, y Jazmín, apoyada sobre ésta, sentada en el suelo y con unas imágenes en sus manos.

Me acerqué a paso de hormiga hasta la pared y comencé a mirar, horrorizada cada una de las fotografías. ¿Era yo? ¡Sí, era yo!

- ¿Qué es esto? ¿Chicas qué está pasando acá? – les dije confundida, quitando de la pared una foto en la que estábamos Simón y yo, tomados de la mano, con el salvaje Thiago entre los dos, con unos anillos, en lo que parecía una altar.

- Parece que ya es momento de hablar – me dijo Jazmín, mientras se ponía de pie. Luego la miró a Mar.

- Sentáte Vale – me dijo la morocha acercando cajones de madera para cada una. – Dejános hablar, y después nos preguntás lo que quieras, no nos trates de locas – asentí una vez y me quedé totalmente callada, escuchando lo que estaba empezando a narrar.

Escuché muy atenta el relato de mis dos amigas, como si me estuvieran contando el argumento de una película. No podía creer lo que me estaban diciendo, parecía tan ficticio que sólo un loco se lo creería. Pero a pesar de eso, empecé a relacionar todo, y esa descabellada historia llegaba a tener un sentido lógico para mí, poco, pero creíble, en relación con todo lo que pasó desde que llegué. ¿Bombas? ¿Lavados de cerebro? ¿Recuerdos borrados y nuevas vidas? Era todo de otro mundo. Por fin las chicas concluyeron con su relato. Me quedé mirando el suelo unos pocos segundos, sin saber qué decir, hasta que comencé a mover mis labios lentamente.

- ¿Entonces los salvajes son nuestros amigos? ¿No nos quieren matar? – pregunté.

- No, Vale, ellos son nuestros compañeros de vida desde hace mucho tiempo, sólo que nosotros no nos acordamos, nos ocultaron esos recuerdos y nos pusieron unos nuevos, para separarnos de ellos. – me dijo Jazmín.

- Sí, los salv… los chicos esos nos aman, sólo quieren que despertemos, que veamos que Luz y todos los que andan con ella son los malos y que ellos son los causantes de todo lo que está pasando. ¿Ves esas fotos? – Me dijo Mar apuntando a la pared - Esa es nuestra verdadera vida, todo lo que vivímos, antes que el gobierno nos capturara y nos lavara el cerebro.

- No lo puedo creer – dije con toda mi sinceridad, viendo la foto de Simón y mía que todavía tenía en la mano. – Vivimos en una mentira. Claro, ahora me cierra todo, ya no tengo dudas de nada. Ellos nos quieren meter miedo para que no empecemos a sospechar sobre si lo salvajes son buenos o malos, por eso mataron a Arthur. – Suspiré - ¿Ustedes ya recuerdan? ¿Quién sabe de esto? ¿Quién está despierto? – las apabullé con mis preguntas.

- No, nosotras sólo sabemos la verdad, no nos acordamos de nada – me contestó Jaz – Sólo lo sabemos nosotras tres, Ramiro, Hope y Simón. Hope nunca tuvo el cerebro lavado, ella mintió durante muchos meses para que no al descubrieran, y Simón recuperó los recuerdos hace unos días, todavía está un poco confundido. Los demás no nos acordamos de nada, intentamos nada más. Mar y yo sabemos todo desde hace 4 días más o menos, y recién ahora estamos atando cabos a la perfección.

De pronto, la puertita de la ventilación se abrió, interrumpiendo nuestra interesantísima charla. Era mi novio, Simón. Él se quedó paralizado, al verme en el escondite.

- ¿Así que éste era el gran secreto no? – le dije parándome y acercándome de a poco hacia él.

- ¿Mar le contaste? – le dijo con cara de pocos amigos.

- Lo tenía que saber, ya estaba muy loca, y además, se lo está tomando muy bien.

- Pero les puede hacer mal tanta información de golpe, lo sabés.

- Le contamos lo del lavado de cerebro nada más, no sabe nada de su pasado, al igual que nosotras.

- Dejá Mar, no tenés por qué dar explicaciones. – le dije a mi amiga y luego me volteé para mirar a Simón. - ¡Por lo menos ella las tuvo bien puestas como para decírmelo! – le dije, amenazante.

- ¿Mi amor qué estás diciendo?

- Simón ¿Cómo me pudiste ocultar una cosa así? Tantas veces que te exigí que me contaras qué estaba pasando y vos no lo hiciste, sabiendo que yo estaba mal y que quizás aunque sea una respuesta a todas mis preguntas me haría bien.

- ¡Vale no es tan fácil! ¡No me ibas a creer, además te podía hacer mal!. ¿Por qué crees que Arthur se desmayó esa vez? ¡Estaba empezando a darse cuenta de todo y a recordar! – me dijo ya levantando el tono de voz, como yo también lo había hecho.

- ¿Y por qué entonces a ellas les creí de una? ¡Simón, saber todo me hizo muy bien! Ahora ya no tengo esa sensación de vértigo, de incertidumbre que tenía antes.

- Pero mi amor, entendéme, no podía.

- No, la verdad que no te puedo entender. – dicho eso, me metí en el ducto de la ventilación otra vez, muy decepcionada de mi novio, pero sintiéndome cada vez más cerca de la realidad, de mi verdadera vida y no de una nueva.



1 Pablochis comentaron:

  • Camy110 dijo...

    Qué lastima que Vale se haya enojado, pero seguro que pronto vuelve a estar a los besos jajaja Lo bueno es que ya sabe la verdad y sólo le queda ir recordandoo su verdadera vida :D